En corto: GymFlow tiene API propia desde el plan Gimnasio. El dueño genera una clave desde Integraciones → API propia, elige qué puede hacer esa clave (leer planes, registrar alumnos, cobrar, ver asistencias) y se la da a quien desarrolla su web. Con eso el sitio muestra los planes con el precio real, registra al alumno, pide el link de pago de MercadoPago y la membresía queda acreditada sola. La documentación completa se descarga en PDF desde el mismo panel.
Hay un momento en la vida de un gimnasio donde la web deja de ser un folleto.
Pasa cuando el dueño arma una promo en serio: "socios fundadores, los primeros dos meses a mitad de precio, hasta el 2 de septiembre". La web queda hermosa, la gente paga… y del otro lado hay una persona copiando nombres de un panel de MercadoPago a un sistema de gestión. Un domingo con treinta ventas, ese trabajo manual es el cuello de botella de toda la operación.
El problema no es cobrar online. El problema es que lo que pasa en tu web y lo que pasa en tu sistema sean dos historias distintas que alguien tiene que reconciliar a mano.
Qué hace una API acá, en criollo
Una API es una puerta de servicio: en lugar de que una persona entre al panel y tipee, el sitio le habla directo al sistema. "Che, dame los planes activos." "Registrame a esta persona." "Cobré esto, acreditalo."
Lo importante no es que exista la puerta: es quién tiene la llave y qué abre esa llave. Ahí es donde la mayoría de las integraciones se hacen mal.
Una llave por sistema, y solo para lo que necesita
En GymFlow, el dueño entra a Integraciones → API propia y crea una clave con nombre ("Web del gimnasio", "Sistema de la cadena"). Al crearla elige, uno por uno, qué puede hacer:
- Leer planes — precios, duración, clases incluidas y bonificaciones, en vivo.
- Consultar alumnos — buscar por email o DNI y ver si la membresía está al día.
- Registrar y editar alumnos — dar de alta fichas nuevas desde el formulario del sitio.
- Validar el login del alumno — para que entre a la web con la misma cuenta que usa en la app.
- Generar links de pago — el checkout de MercadoPago con la cuenta del gimnasio.
- Informar pagos — cuando el cobro lo hizo otra pasarela.
- Leer asistencias — los ingresos por molinete o QR, para análisis de uso.
Lo que no está tildado, no se puede. Si la agencia solo tiene que mostrar los planes y anotar gente, no le des cobros. Y si mañana esa relación termina, revocás la clave y el acceso se corta en el momento.
La clave se muestra una sola vez: el sistema guarda una huella, no la clave. Y para operar, esa clave se canjea por un token que dura 12 horas, así lo que viaja en cada llamada no es la credencial permanente.
El flujo completo, de la web a la caja
Así queda una inscripción con pago, sin que nadie copie nada:
- Tu web pide los planes y los muestra con el precio real. Si la persona ya está registrada, puede pedir su precio: el sistema devuelve el valor con el convenio y la bonificación de bienvenida ya aplicados.
- La persona completa sus datos y tu sitio la registra. Si ya existía, la respuesta te lo dice y seguís con la ficha que ya está.
- Tu web pide el link de pago. La persona paga con la cuenta de MercadoPago del gimnasio.
- MercadoPago le avisa a GymFlow y la membresía queda acreditada: entra a la caja del día como cobro online y se factura según la configuración del gimnasio. Tu web no tiene que informar nada.
Si preferís cobrar con tu propia pasarela, el orden cambia pero el final es el mismo: cobrás, y tu sistema le informa el pago a GymFlow con el número de operación. Ese número es la clave de todo: si reintentás con el mismo número, no se duplica la cuota. Es la diferencia entre una integración que se puede reintentar tranquila y una que cobra dos veces cuando falla la conexión.
Los detalles que se descubren tarde (y acá ya están resueltos)
Una integración de gimnasio no es un CRUD. Está llena de casos que solo aparecen cuando ya tenés gente pagando:
- El que ya debía una cuota. Si el alumno tenía una cuota impaga del mismo plan —la seña del mostrador, la renovación que dejó a medias en la app—, el pago que informa tu web salda esa, no apila una nueva.
- El que renueva antes de tiempo. Si su plan vence el 10 y paga el 3, la cuota nueva arranca el 11. No pierde los días que ya pagó.
- El que ya tiene otro plan vigente. El sistema avisa del solapamiento en vez de dejar dos membresías encimadas, con las mismas reglas de convivencia que usa el mostrador.
- La promo de bienvenida. Si tu plan tiene los primeros N meses con descuento, el precio que devuelve la API ya lo contempla — tu web no tiene que recalcular nada ni arriesgarse a cobrar distinto de lo que dice el sistema.
Nada de eso lo tiene que resolver quien programa tu sitio. Ya está del lado de GymFlow, y es el mismo código que usa el mostrador.
Todo lo que entra por la puerta queda registrado
Una API sin trazabilidad es un problema esperando a pasar. Acá cada llamada queda en la pestaña Actividad del panel —qué endpoint, con qué resultado, desde qué IP— y cada acción con consecuencias (un alta, un cobro) aparece en la Auditoría del sistema firmada con el nombre de la clave que la hizo.
Si algo salió raro, el dueño puede ver exactamente qué pidió el sistema conectado y cuándo. No es un agujero negro.
¿Y si no tengo quién me programe?
La API es de servidor a servidor: la usa quien desarrolla tu sitio, no se pega en el HTML. Si tu necesidad es más simple —que la gente se anote desde tu web y listo—, el mismo módulo te da un link público de inscripción que se pega como cualquier hipervínculo, sin una línea de código.
Los dos caminos conviven: el link para empezar mañana, la API cuando quieras que tu sitio haga todo el recorrido.
Cómo lo arranca quien te hace la web
Desde el panel, el dueño descarga la documentación oficial en PDF — la misma que se ve en la pestaña Documentación — y se la manda a su desarrollador. Adentro está todo: cómo pedir el token, cada endpoint con sus campos, las respuestas de ejemplo, los códigos de error y la recomendación de probar con credenciales de prueba de MercadoPago antes de salir a producción.
No hay que pedir acceso a nada ni esperar aprobación: la clave la genera el dueño del gimnasio, cuando quiere.
Preguntas frecuentes
¿GymFlow tiene API para integrar con la web del gimnasio?
Sí. Desde el plan Gimnasio, el dueño genera claves de API desde Integraciones → API propia y se las da a quien desarrolla su sitio. Con esa clave el sitio puede leer los planes con precio real, registrar y validar alumnos, generar el link de pago e informar cobros. La documentación completa se descarga en PDF desde el mismo panel.
¿Qué puede hacer exactamente un sistema conectado por la API?
Leer los planes activos con precio, duración y bonificaciones; registrar alumnos nuevos y actualizar sus datos; validar el login del alumno con la misma contraseña de la app; pedir un link de pago de MercadoPago con la cuenta del gimnasio; informar un pago cobrado por otra vía; y consultar el historial de compras y los ingresos por molinete. Cada clave habilita solo lo que el dueño le tilda.
¿Es seguro darle una clave de API a la agencia que me hace la web?
La clave sirve solo para tu gimnasio y solo para los permisos que le tildaste: podés darle acceso a los planes y al alta de alumnos sin darle nada de cobros. Se muestra una sola vez, se revoca o regenera en un clic, y cada llamada queda registrada con el nombre de esa clave en la pestaña Actividad y en la Auditoría del sistema. Si la relación termina, revocás la clave y el acceso muere en el acto.
Si la persona paga en mi web, ¿cómo llega esa plata al sistema?
De dos formas. Si usás el checkout de GymFlow, tu web pide el link de pago por la API, la persona paga con la cuenta de MercadoPago del gimnasio y la membresía se acredita sola: entra a la caja del día y se factura según tu configuración. Si cobrás con tu propia pasarela, tu sistema informa el pago por la API con el número de operación y GymFlow acredita la cuota; reintentar con el mismo número nunca duplica el cobro.
¿Necesito un programador para conectar mi web con GymFlow?
Para la API, sí: es una integración de servidor a servidor y la hace quien desarrolla tu sitio. Si lo único que necesitás es que la gente se anote desde tu web, no hace falta: el panel te da un link público de inscripción que se pega como cualquier hipervínculo y deja al alumno en tu padrón, sin escribir una línea de código.
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