En corto: Valthor es la plataforma de inteligencia artificial de MTS Group que atiende WhatsApp, Instagram y Facebook las 24 horas. Su equipo desarrolló la integración con GymFlow: el agente lee el padrón, el estado de cuota y las asistencias de tu gimnasio, y conversa con datos reales en lugar de adivinar. Funciona con una clave que generás vos desde Integraciones → API propia: puede únicamente lo que le tildes (para esto alcanzan permisos de lectura), ve solo tu gimnasio y se revoca en un clic.
Hay una lista que todo gimnasio tiene y casi ninguno usa.
Es la lista de las personas que venían tres veces por semana y hace quince días que no aparecen. La de las cuotas que vencen el viernes. La de quienes pagaron el mes pasado y este mes todavía no. El sistema la sabe de memoria: está en las asistencias, en las membresías, en los reportes. Lo que falta no es el dato. Lo que falta es alguien con tiempo para escribir cuarenta mensajes, uno por uno, con el tono justo, y contestar lo que vuelve.
En un gimnasio ese alguien es la misma persona que atiende el mostrador, cobra, abre la sala y resuelve el molinete. Los mensajes quedan para «cuando haya un rato». El rato no llega, y el alumno que se estaba yendo se termina de ir sin que nadie le haya dicho nada.
El gimnasio no pierde alumnos por no saber quién se está yendo. Los pierde porque saberlo y escribirle son dos trabajos distintos, y el segundo nunca tiene dueño.
Quién es Valthor
Valthor es una plataforma de inteligencia artificial desarrollada por MTS Group. Atiende WhatsApp, Instagram y Facebook al mismo tiempo, a cualquier hora, con un agente que se configura con el objetivo y la voz de cada marca. Se conecta por la vía oficial de la API de WhatsApp, entiende audios y permite que una persona del equipo tome la conversación cuando hace falta.
Su planteo es explícito: no es un chatbot de «marcá 1 para horarios». Es un agente que entiende el contexto de lo que le escriben y contesta como lo haría alguien que conoce el negocio.
Y ahí está el punto. Para contestar como alguien que conoce el negocio, hay que conocer el negocio.
Lo que le falta a cualquier agente para servirle a un gimnasio
Un agente de IA sin datos es un contestador con buena redacción. Puede decir los horarios y poco más. Y en un gimnasio, hablar sin datos es peor que no hablar:
- Le escribe «¡te extrañamos!» a alguien que vino ayer.
- Le recuerda el vencimiento a quien pagó esta mañana en el mostrador.
- Le insiste para que vuelva a una persona que tiene la membresía congelada porque está de viaje.
Cada uno de esos mensajes le enseña al alumno que lo que llega de tu gimnasio se puede ignorar. Para que un agente sume en lugar de restar, tiene que saber lo mismo que sabe tu sistema. Por eso el equipo de MTS Group desarrolló la integración con GymFlow: para que Valthor hable con la información real de cada gimnasio.
Qué lee Valthor de tu GymFlow, y qué no
La integración corre sobre la API propia de GymFlow, la misma puerta que usa la web de un gimnasio para registrar alumnos y cobrar. La regla de esa puerta no cambia: una clave solo puede lo que vos le tildaste. Para que el agente converse con datos reales alcanzan cuatro permisos, todos de lectura:
- Ver el padrón — tus alumnos con su membresía: plan, vigencia y estado (al día, vencida o pausada).
- Ver teléfono y mail del alumno — con el teléfono ya normalizado al formato que necesita WhatsApp, para que el mensaje llegue al número correcto.
- Ver el estado de cuota — importe, período y si está paga, pendiente o vencida.
- Leer asistencias y accesos — los ingresos por molinete, QR o PIN y los presentes en clase, ubicados por sede.
Y lo que queda afuera importa tanto como lo que entra:
- Con esos permisos no viajan el DNI ni la foto del alumno.
- Datos de salud, historia clínica y contraseñas no salen por ningún permiso. No es una casilla que se pueda tildar por error: no existe.
- No ve la caja del gimnasio, el shop ni la cuenta corriente.
- Con esos cuatro permisos, no escribe nada. No da altas, no cobra, no edita fichas, no toca membresías. Y no es una promesa de nadie: es lo que GymFlow le deja hacer a esa clave.
Vale aclararlo porque la API de GymFlow sabe hacer bastante más que leer: registrar alumnos, generar links de pago, acreditar cuotas, adherir al débito automático. Cada una de esas cosas es una casilla aparte. Si algún día querés que el agente, además de conversar, le mande al alumno el link para pagar la cuota, es un permiso más que tildás vos, a conciencia, y que queda a la vista en la clave. Mientras no lo tildes, no puede, lo pida quien lo pida.
Los detalles de gimnasio que una integración genérica se come
Conectar dos sistemas es fácil. Que el segundo entienda lo que el primero le está diciendo es otra cosa. Estos son los casos que aparecen recién cuando hay alumnos reales del otro lado del mensaje, y que en esta integración ya están resueltos del lado de GymFlow:
- El congelado no es un abandono. Una membresía en pausa se informa como pausada, con su ventana. Para un agente de retención, es la diferencia entre respetar unas vacaciones y perseguir a alguien que avisó que no iba a venir.
- La asistencia que se corrige. Si en el mostrador se borra un presente cargado por error, la integración informa ese borrado. Del otro lado no queda una asistencia fantasma inflando la racha de nadie.
- La ficha duplicada que se unifica. Cuando dos fichas de la misma persona se fusionan en una, la integración avisa cuál quedó. El agente no le escribe dos veces a la misma persona ni le habla a una ficha que ya no existe.
- Solo lo que cambió. Valthor no se baja el padrón entero cada vez: pregunta qué cambió desde la última consulta. Es más liviano para todos y los datos están frescos.
- De dónde sale la asistencia. No todos los gimnasios registran igual: algunos por molinete, otros por QR, otros pasando lista en clase. La integración le dice al otro sistema cuál es la fuente confiable en tu gimnasio, en lugar de dejarlo adivinar.
Solo tu gimnasio, y solo si vos querés
Que Valthor esté integrado con GymFlow no significa que Valthor vea los gimnasios de GymFlow. No hay un acceso general ni un listado compartido. La única manera de que lea los datos de un gimnasio es que ese gimnasio cree una clave y se la entregue.
- La clave es de tu gimnasio y de ningún otro. Si tenés varias sedes, siguen siendo las tuyas; de ahí no sale.
- El consentimiento es tuyo. Al crear la clave, el panel te pide confirmar que tenés el consentimiento de tus alumnos para compartir sus datos con ese sistema. No es un trámite: los alumnos son tuyos y la decisión de quién les escribe, también.
- Todo queda registrado. Cada consulta aparece en la pestaña Actividad con el nombre de la clave: qué se pidió, cuándo y con qué resultado.
- Se corta en un clic. Revocás la clave y el acceso muere en el momento, sin llamar a nadie ni esperar a que del otro lado hagan algo.
Cómo se activa
- Hablá con el equipo de Valthor. Es un producto de MTS Group y se contrata directamente con ellos, desde valthor.app. Ellos configuran el agente con la voz y los objetivos de tu gimnasio.
- Creá la clave en GymFlow. En Integraciones → API propia → Claves, una clave nueva con un nombre que reconozcas («Valthor») y los cuatro permisos de lectura: ver el padrón, ver teléfono y mail, ver el estado de cuota y leer asistencias. Confirmás el consentimiento y guardás.
- Entregales la clave. Se muestra una sola vez, así que copiala en ese momento y pasásela al equipo de Valthor por un canal seguro. Si se pierde, no pasa nada: se regenera.
Del lado de GymFlow no hay nada más que instalar ni configurar. La API propia está disponible desde el plan Gimnasio.
Lo que esto no reemplaza
GymFlow sigue teniendo lo suyo puertas adentro: las notificaciones push automáticas, el re-engagement para quien dejó de venir y el chat con los alumnos dentro de la app. Todo eso funciona sin contratar nada aparte.
Valthor juega en otra cancha: la del WhatsApp y el Instagram del gimnasio, que es donde escribe la persona que todavía no es alumna, y donde contesta la que ya no abre la app. Son canales distintos y conviven. Lo que cambia con la integración es que ese canal, que hasta ahora dependía de que alguien tuviera un rato, puede trabajar con los mismos datos que tu mostrador.
Y el camino queda abierto para cualquier otro sistema que quiera hacer lo mismo: la API está documentada, los permisos son los mismos para todos y la llave siempre la tiene el gimnasio.
Preguntas frecuentes
¿GymFlow se integra con un agente de IA para WhatsApp?
Sí. Valthor, la plataforma de inteligencia artificial de MTS Group que atiende WhatsApp, Instagram y Facebook, ya está integrada con GymFlow. Se conecta por la API propia del sistema, disponible desde el plan Gimnasio, con una clave que genera quien administra el gimnasio desde Integraciones → API propia. Valthor es un producto de otra empresa y se contrata directamente con su equipo.
¿Qué datos de mis alumnos ve Valthor?
Solo los que le tildes al crear la clave. Para que el agente converse con datos reales alcanzan cuatro permisos de lectura: ver el padrón con el estado de la membresía, ver el teléfono y el mail, ver el estado de cuota y leer las asistencias. Con esos permisos no viajan el DNI ni la foto, no se ve la caja, el shop ni la cuenta corriente, y la clave no puede dar altas ni cobrar. Datos de salud, historia clínica y contraseñas no salen por ningún permiso. La API también tiene permisos de escritura, como registrar alumnos o generar links de pago: son casillas aparte y solo valen si las tildás vos.
¿Cómo corto el acceso si dejo de usar Valthor?
Desde Integraciones → API propia revocás la clave y el acceso se corta en el momento, sin pedirle nada a nadie. Mientras la clave está activa, cada consulta queda registrada en la pestaña Actividad con el nombre de esa clave, así que en cualquier momento podés ver qué se leyó y cuándo.
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